La familia es la principal forma de organización de los seres humanos. Es una agrupación social basada en lazos de consanguinidad o en el establecimiento de un vínculo reconocido socialmente como por ejemplo el matrimonio.
El adolescente se encuentra en este sistema de relaciones el cual determina la conducta del resto de sus familiares y viceversa. Además, llegada la adolescencia, los amigos empiezan a formar parte de su entorno, incluso en mayor importancia que los padres.
La familia cumple un rol modulador de la conducta del joven, teniendo que aumentar en flexibilidad o normativas según este va creciendo.
Es de destacar, que en estos tiempos fenómenos como el de la influencia del internet o de los videojuegos en el adolescente, forman un papel esencial en su desarrollo evolutivo. La familia ha de modular, protegiendo al joven de un uso indiscriminado que provocaría la aparición de conductas adictivas tales como la “ciberadicción”.

Además de las nuevas tecnologías, existen otros focos que pueden general problemas en la adolescencia tales como;
1) Vida y rutinas diarias: Elección de amigos y parejas, permisos, hora de volver a casa, elección de ropa y peinado, tiempo de permanencia en casa y con la familia.
2) Responsabilidades: Realización de tareas familiares, uso del dinero: gastos y fuentes, uso del teléfono, cuidado de objetos personales, ropa y dormitorio, uso de pertenencias de la familia.
3) Relaciones con la familia: Conducta inmadura, peleas entre hermanos, relaciones con los familiares, grado de autonomía con respecto a la familia.
4) Los estudios: Calificaciones y rendimiento, hábitos de estudio, asistencia a clase, actitud con respecto a los estudios.
5) Valores y moral: Beber, fumar o consumo de drogas, el lenguaje y la comunicación, la honestidad, la conducta sexual.

Ante la posibilidad de problemas y desajustes en la adolescencia, he de decir que es un periodo difícil de atravesar tanto para la familia como para los propios adolescentes. Es importante que los jóvenes puedan reconocer la autoridad parental y las normas familiares, pero a la vez hay que empatizar con el adolescente.
Como padres, es esencial que fomentéis la expresión de emociones, temores y que entre todos podáis buscar alternativas que os lleven a elaborar acuerdos de convivencia.
Cada adolescente es diferente como cada padre también lo es en su modo de crianza y estilo educativo.
Es importante poder negociar con los jóvenes, pero establecer límites cuando son necesarios. Ya sabemos que los extremos nunca fueron buenos y este es un caso más. No podemos pasar del un estilo autoritario a uno permisivo sin valorar los efectos en el sistema familiar. Como padres, habrá ocasiones en las que deberéis de mostraros firmes que no autoritarios y otros casos en los que deberéis de ser flexibles que no permisivos.

Desde psicología en Málaga, recomendamos que cada uno ha de hacer lo que le toca hacer. Al adolescente, rebelarse, mentir ocasionalmente, pensar en si mismo y desafiar. Al padre, se modulador del ese caos hormonal que su hij@ sufre y acompañarle de la mejor manera que le sea posible.

Si consideras que tu hijo o tu como padre o madre estáis pasando por una adolescencia difícil, podéis solicitar Terapia familiar y superar dicho bloqueo como familia.

ADOLESCENCIA Y FAMILIA
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