Desde mi trabajo con familias, a veces surgen dudas en los pacientes y familias  a la hora de decidir en que casos solicitar Terapia Familiar.

Actualmente, atiendo familias de pacientes que sufren trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, trastorno por atracón),en estos casos la solicitud de tratamiento viene enunciada a través de la propia familia.

Uno de los principales motivos en los que yo recomendaría trabajo familiar, sería cuando un miembro de la familia sufre de un trastorno o problema psicológico (trastorno alimentario, adicción, alcoholismo, depresión, salud mental grave, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de hiperactividad o déficit de atención etc).

En estos casos, el paciente no solo se beneficia de un abordaje psicológico individual, sino de un abordaje con familia.

La terapia familiar, aboga por la familia como recurso positivo en la recuperación de los pacientes. Se fomentan los propios recursos familiares, que durante momentos de malestar parecen un tanto olvidados. Se abordan igualmente, posibles dinámicas familiares disfuncionales y que no colaboren en la mejoría del miembro portador del problema.

El terapeuta familiar trabaja en colaboración con la familia y nunca en contra de ella. Su objetivo es ayudar al sistema familiar y mejorar su funcionamiento a nivel comunicativo y relacional. No pretende hacer a la familia dependiente, sino dotarle de las herramientas necesarias para que pueda funcionar de una manera autónoma.

Pero no solo se puede solicitar terapia familiar en estos casos. En ocasiones, hay eventos que golpean a la familia que desestabilizan su desarrollo (duelos no resueltos, divorcios y separaciones traumáticos, violencia de género, relaciones de dependencia, pérdida de empleo etc). No todas las familias poseen los recursos necesarios para superar este tipo de situaciones, también la terapia familiar puede ayudar.

Los objetivos principales de la terapia familiar son;

  • Mejorar el funcionamiento de la familia en diferentes niveles.
  • Aumentar la comprensión mutua y el apoyo emocional entre sus miembro.
  • Desarrollar estrategias de afrontamiento y habilidades de resolución de problemas ante las diferentes situaciones en la vida.

La estructura de este tipo de terapia, consiste en un abordaje breve. Sesiones de una hora cada 15 días, entre 5 a 10 sesiones aproximadamente, según la gravedad del problema. Si piensa que éste podría ser un abordaje para usted, no dude en solicitarlo. Psicología en Málaga.

¿Cuándo solicitar Terapia Familiar?

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